Se llama Solowheel y es algo así como si uno de los primeros inventos de la humanidad volviera a re-inventarse: la rueda. En este caso se trata de una rueda imposible autónoma, tecnológicamente avanzada y bastante ligera (para lo que trae dentro): giroscopios de equilibrio a lo Segway, baterías Li-Ion que se recargan al completo en 45 minutos, dos horas de autonomía, sistema de recarga al frenar y descender pendientes… Todo suena bien y parece fácil controlarlo, aunque habría que su comportamiento y autonomía circulando en las subidas, cómo de fácil o difícil es realmente mantener el equilibrio y otros detalles.
